
El palacio de Revillagigedo es uno de los edificios más impresionantes que pueden visitarse en Gijón. Además, se encuentra en una situación privilegiada: en el barrio de Cimadevilla, en pleno casco antiguo de la ciudad y ante la fachada marítima, con las decenas y decenas de barcos que hay amarrados en el puerto deportivo como vecino más cercano. A esta obra arquitectónica, que data de principios del siglo XVIII, se le ha dado una nueva utilidad desde hace años, reconvirtiéndole en un museo, uno de los más destacados de la ciudad.
En estos días y hasta mediados de enero acoge una exposición pictórica que merece la pena ser visitada: El espejo que huye. Bajo ese nombre tan singular se esconden piezas de algunos de los más representativos pintores de los siglos XX y XXI y algunas de ellas no se habían visto con anterioridad en Gijón. Las obras de Dalí, Barceló, Knakisky, Miró, Picasso y Tapies son algunas de las que se pueden ver en el Revillagigedo.
En total se reúnen piezas pictóricas de medio centenar de artistas y puede ser vista en Gijón gracias a la colaboración de la obra social de CajAstur, que gestiona el museo, y la Fundación María José Jove, propietaria de las piezas que se exponen y que habitualmente están en La Coruña. Lo que se propone, según han indicado los responsables de la exposición, es presentar un camino por el arte que huye del convencionalismo de la distribución cronológica habitual para adentrarse en pequeñas atmósferas donde las obras se relacionan entre si por su forma, tamaño o estética.
El nombre de la exposición se deriva de Sara en el espejo, la obra de Juan Muñoz, que sirve de hilo conductor para generar historias, puntos de vista diversos y la complicidad del espectador ante las diversas obras que se exponen en Gijón. Si por algo destacan las piezas es por tener su propio tiempo y por ofrecer, en muchos casos, una salida, un sueño, un ideal. Todo consiste en proyectarse en ellas, en introducirse para pensar, disfrutar o constreñirse en su tensión, según recomiendan los organizadores.
La exposición El espejo que huye es una de las muchas propuestas artísticas que la ciudad de Gijón ofrece en estos días, comenzando por Qué pequeño es el cine, El Ángel de la Historia o Digital Lab, que se pueden ver en el centro de arte de la LaBoral.
Foto Vía Flickr