
Candás es una de las localidades asturianas cuya población se multiplica en verano. Es uno de los destinos turísticos por excelencia durante la temporada estival, aunque resulta mucho menos animada el resto del año. Eso no quiere decir que no merezca la pena visitarla en invierno. Todo lo contrario, porque cuando hay marea fuerte resulta todo un espectáculo ver como las olas chocan contra el dique del puerto.
Y es que Candás, la capital del municipio de Carreño, es una de las muchas localidades costeras que tiene Asturias, con todo lo que ello significa. Además, se encuentra en pleno centro, entre Gozón y Gijón, por lo que es un buen punto en el que alojarse para luego ir moviéndose a distintos puntos de la región si tenéis posibilidad. En caso contrario, hay mucho que ver por la zona.
No hay que olvidar que el cabo Peñas, el punto más al norte de toda España, se encuentra entre Gozón y Carreño. Sus acantilados son todo un espectáculo, tanto en verano como en invierno. En los alrededores se han creado sendas peatonales que llaman a disfrutar del salvaje paisaje de la zona. Si se quiere conocer más acerca de las profundidades marítimas también se puede, gracias al Centro de Interpretación del Medio Marino del Cabo Peñas.
El mar ha estado profundamente relacionado con Candás desde tiempos inmemoriales ya que ha sido su principal motor económico hasta la aparición, hace unos años, del turismo. El puerto local aún sigue siendo fuente de sustento para algunos vecinos, aunque cada vez menos. Lo mismo ocurre con las conserveras de pescado, que hace años se convirtieran en el lugar de trabajo de la casi totalidad de la población pero que han desaparecido.
Lo que aún permanece casi inmutable desde hace años es el casco antiguo de la villa, casi peatonalizado en su totalidad, lo que lo convierte en el espacio ideal para pasear y disfrutar de unas compras en pequeñas tiendas locales o en uno de los restaurantes que ofrece comida casera. Hablando de gastronomía, cerca de Candás, se encuentra uno de los locales asturianos más laureados por el buen hacer de sus fogones. Se trata de Casa Gerardo, en la localidad de Prendes.
Y por lo que se refiere a monumentos que visitar, merece la pena darse una vuelta para conocer la iglesia de San Félix, el Museo Antón, el Museo de Pinturas al Aire Libre o el Paseo de las Conserveras.
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