
Tengo que reconocer que siento una especial predilección por Asturias y sus pequeños pueblos, en donde encontrar esa paz que a menudo todos necesitamos de vez en cuando. Uno de esos pueblos apacibles es Grandas de Salime, en el interior de Asturias, casi tocando ya con la provincia de Lugo. Es un pueblo situado entre las colinas, rodeado de bosques de pinos.
De un tiempo a esta parte, cada vez que vamos, vemos más turistas. En Grandas de Salime pasear se convierte en un hábito muy saludable. Podéis llegar hasta su iglesia parroquial, una iglesia de piedra, con sus columnas y arcos, realmente muy vistosa.
Además de la iglesia, en Grandas de Salime se puede ir a visitar un museo, que hoy ocupa la antigua Casa Rectoral de Grandas. En él se pueden ver objetos y herramientas propias de la zona, para conocer un poco más sus costumbres y su modo de vida. Resulta muy curioso comprobar estos objetos, porque hablan de una forma de vivir que para muchos sería muy rara y antigua.
Grandas de Salime también tiene un castro, es decir, los restos de un asentamiento prehistórico. Aún sigue siendo excavado para sacar a la luz nuevos hallazgos. Y como pueblo cercano a la vecina Galicia, Grandas es también una de las rutas de peregrinación al Camino de Santiago. Un mojón de piedra, con una concha invertida, la célebre vieira, se halla cerca del pueblo, para indicarle a los caminantes que van por buen camino.
Gracias a que está rodeada de bosques, y a sus rutas de senderismo, gracias también a su ambiente relajado, y a ser zona de paso de las rutas del Camino de Santiago, Grandas de Salime es un rincón de esta Asturias hermosa que cada vez está recibiendo un mayor número de turistas. Si queréis huir del bullicio de las grandes ciudades por un fin de semana, apuntaros a Grandas de Salime. Os encantará.
Foto Vía: Todo Pueblos