Pocas relaciones han sido tan aireadas como la de Furaco y Paca y Tola. Estos osos llegan a suscitar más interés que la más famosa de las parejas del corazón y son capaces de compartir espacio informativo con las noticias más relevantes de los últimos días. Las dos hermanas osa y el macho cántabro se han convertido por si solos en un filón turístico para la región, aunque la suya no es una historia de amor al uso.
Si venís a Asturias y tenéis ocasión de ir a verlos seguro que no os arrepentís. Además, si viajáis con niños es una oportunidad maravillosa para que conozcan de cerca a los osos asturianos.
En el caso de las dos hembras han estado, desde que son muy pequeñas, cuidadas por los humanos, por lo que no se asustan al ver como decenas de personas se colocan tras la verja para verlas.
Por si aún hay alguien que no sabe quienes son estos tres osos basta deciros que son el último intento del Principado para conseguir que las hermanas, a las que se les está pasando el arroz, tengan oseznos. Por ello, y por tercer año consecutivo, se ha traído a Furaco desde el parque zoológico de Cabarceno. El primer encuentro entre los osos no tuvo gran éxito, por no decir ninguno. Ellas apenas lo reconocían como un miembro de su especie y ni siquiera le permitían acercarse a ellas.
El año pasado hubo un acercamiento entre Tola y Furaco, que fue seguido por numerosas personas, tanto las presentes en el cercado de Trubia, como los que seguimos este peculiar romance a través de los medios de comunicación. Tras la hibernación se descubrió que la hembra no se había quedado embarazada, así que hace unos días Furaco volvió a Asturias para intentar de nuevo perpetuar la especie de osos cantábricos.
Esto ha hecho que los curiosos ya empiecen a acercarse al terreno en el que conviven los tres osos. Si queréis ser vosotros alguno de ellos lo tenéis fácil. El cercado se encuentra frente a la Casa del Oso, al otro lado del río Trubia, en la ladera opuesta del valle, en el lugar conocido como Monte Fernanchín. Se accede, a pie o en bicicleta, por la Senda del Oso, ya sea desde la villa de Proaza (Puente de Villamejín, recorriendo un kilómetro de Senda), o bien desde el área recreativa de Buyera (recorriendo quinientos metros de Senda).
Foto Vía Aboraq