
Ni fabada ni pote asturiano, si estáis en Asturias y mirando la carta de un restaurante os encontráis con la palabra cachopo no lo dudéis, pedirlo. Es un plato que no se puede considerar típico de Asturias, pero que ciertamente no se prepara en otras zonas de España, al menos de la misma forma que aquí. Además, ofrece numerosas versiones diferentes, tanto de carne como de pescado.
El más típico es el cachopo de ternera. Se trata de dos hermosos filetes que se montan como si fueran un sandwich y en su interior se introducen un par de lonchas de queso y otro par de jamón serrano. Luego, todo junto y sujeto por palillos se reboza en huevo, harina y pan rallado y se fríe a fuego lento para que no se queme la capa exterior, pero se cocine bien la carne y el queso se funda.
En función del restaurante hay diversas variantes, ya que algunos cambian el jamón serrano por jamón de york y los que hay que también introducen varias láminas de pimiento rojo. Por lo general el pimiento suele servirse como acompañante, por encima del cachopo o con las patatas y/o la ensalada que se suele servir de guarnición, pero en la cocina asturiana se permiten muchas licencias. Así que si hay algún ingrediente en especial que no os guste u os produzca alergia lo más práctico es consultarle al camarero.
Como os decíamos hay distintas versiones de cachopo, los que hay que se elaboran con carne de buey, venado y, los menos, populares, de pollo. En función de los ingredientes utilizados hay que tener en cuenta que también varía el precio del plato que normalmente, en función calidad, precio y tamaño, resulta barato. También se pueden hacer cachopos de pescado, especialmente conocidos son los de pescado, que aunque llevan el mismo nombre no incluyen ni jamón ni queso. Hay quienes también acompañan los cachopos con alguna salsa, estilo cabrales, pero no suele ser lo más frecuente.
Una recomendación si os animáis a comer un cachopo es que lo hagáis cuando tengáis realmente hambre porque, normalmente, suelen ser raciones muy grandes. Los mejores locales en los que disfrutar de este plato son los pequeños restaurantes caseros que, normalmente, se encuentran en sitios poco conocidos y que no aparecen en las guías de viaje. En el concejo de Gozón, por ejemplo, existen muchos, que merece la pena descubrir. En su defecto, los de Tierra Astur también merecen la pena.
Foto Vía Silvita&Juanjo