
Hace unos días os dimos una serie de indicaciones para realizar la ruta del Cares, una de las famosas de Asturias y que también aglutina a un mayor número de seguidores.
Se trata de un recorrido de dificultad media por lo que, si esto os parece poco, hoy vamos a hablar de otro recorrido que tiene mucha más dificultad y precisa de más tiempo para realizarla. Es la ruta que une Poncebos y el Naranjo de Bulnes y vuelve a la localidad asturiana.
Se trata de un recorrido diseñado para montañeros especializados ya que, además de lo duro que resulta el terreno, dura unas nueve horas, por lo que hay que estar muy preparado para aguantar durante tanto tiempo caminando por los Picos de Europa. Lo que os garantizamos es que merece la pena el esfuerzo, por el aire fresco que se respira y por las impresionantes vistas de la zona.
Tras esta breve introducción vamos a ponernos en marcha para realizar la ruta. Para ellos se parte desde Poncebos y se cruza el Cares por un viejo puente llamado La Jaya. Hay que tomar un camino ascendente por el desfiladero de las Salidas que, tras hora y cuarto más tarde, desembocará en el pueblo de Bulnes. Se atraviesa esta localidad y se continúa la vertiente derecha del río para ascender por la senda hacia una cascada que parece no tener salida. Al pasarla se sube por una zona empinada hasta la canal de Balcosín.
Se continúa por este canal y se pasa a un espacio denominado Jou Bajo, donde hay que tomar dirección a la derecha por un empinada canal en cuyo centro se ve que hay un pedrero. Es la canal de Camburero, un tramo muy pendiente que salva un gran desnivel en poco recorrido. Al final de la canal hay que ir por el camino de la izquierda hasta encontrar unas cabañas en ruinas que constituyen la antigua majada de Camburero.
Posteriormente se continúa ascendiendo y se empieza a ver ante nosotros el Naranjo de Bulnes, conocido en bable como el Pico Urriellu. Hay que bordear un farallón rocoso llamado el Frailón, siguiendo el camino marcado en el pedrero que cruza por arriba un largo jou. Finalmente y cruzando por pequeños jous, se ve el refugio de la Vega de Urriello, en la base del coloso.
Llegados a este punto el montañero se merece un buen descanso y puede aprovechar para disfrutar de las espectaculares vistas. El camino de regreso se hará más llevadero, dado que es cuesta abajo. Si queréis podéis alojaros en las cercanías de los Picos de Europa, por ejemplo los hoteles en Llanes, apenas a media hora en coche, son un lugar tranquilo y perfecto para tomarlo como campamento base.
Foto Vía Gazpachou