Antes de que Oviedo fuera la capital asturiana fue en una pequeña localidad del centro de la región donde asentaron su hogar los reyes astures. Se trata de Santianes, ubicada en el municipio de Pravia.
Allí fue donde el rey Silo y su consorte, la reina Adosinda, decidieron construirse un pequeño palacete y, posteriormente, una iglesia. El primero de estos edificios ha sido transformado con el paso de los años y, actualmente, es una vivienda privada.
La iglesia, que se conserva prácticamente igual que la ideó el monarca, sigue en pie y se ha convertido en el monumento más importante de Pravia. A pesar de que son las iglesias prerrománicas de Oviedo las que se llevan la fama y son visitadas por miles y miles de turistas todos los años, la de Santianes es la primera que se creó de este estilo arquitectónico, allá por el año 774.
El templo, dedicado a San Juan, fue concebida para ser panteón real y, a la muerte de su esposo (apenas nueve años después de construirla) la reina Adosinda se vio obligada a aceptar la vida monástica en esta iglesia siguiendo la tradición visigoda.
El edificio tiene tres naves; la central es de doble tamaño que las laterales, que se encuentran separadas por arcos y pilastras de sillería. Cuenta con vestíbulo a los pies, que se supone que era el panteón real. Hasta el siglo XVI, permaneció intacta; en este siglo, Fernando Salas, vecino del lugar, realizó grandes trasformaciones y pidió derecho de enterramiento en la iglesia. A finales del siglo XX Menéndez Pidal llevó a cabo tareas de restauración, cuyo resultado es el templo actual.
Décadas atrás se perdieron algunos elementos propios de la iglesia, como la pila bautismal, pero de los que aún se conservan destaca la piedra laberíntica. Se trata de un trozo cuadrado de mármol en el que se puede leer “silo princeps fecit” (el príncipe silo lo mandó hacer). Actualmente sólo se conserva un fragmento, pero se sabe que la pieza original estaba escrita de tal modo que puede leerse la misma frase en diferentes direcciones.
Esta es una de las ‘joyas’ de la iglesia de San Juan que permanece expuesta en el museo del templo, de reciente creación y ubicado en a apenas unos metros del edificio religioso, a la entrada de la pequeña localidad rural. Allí también se guardan algunos elementos arqueológicos de interés que se fueron descubriendo en las diversas obras acometidas en el templo de Santianes.
Foto de Noelia Rodriguez