
Ya nos dijeron que la Ruta del Cares, o la Divina Garganta, comoo también se la conoce, es una de las rutas de senderismo más bonitas que existen. Sin duda alguna que lo podemos atestiguar, por los magnÃficos paisajes que nos encontraremos, rodeados de la belleza natural de los Picos de Europa. Una ruta perfecta para conocer lo mejor de la naturaleza en Asturias.
Nosotros hicimos la ruta que va desde los pueblos de Poncebos a CaÃn, que si bien por carretera están separados por varios kilómetros, por esta ruta apenas distan doce. También se puede parar un poco en CaÃn y volver de nuevo a Poncebos, aunque para ello habrÃa que haber salido bastante temprano para poder toda la ruta en un dÃa.
Desde Poncebos a CaÃn se puede tardar algo asà como tres o cuatro horas, por lo que es recomendable llevar agua y alimentos. Lo decimos porque, nada más empezar la ruta en Poncebos, el terreno se vuelve abrupto con una subida importante. Sin embargo, ésta será la pendiente más dura del camino, por lo que no os rindáis a las primeras de cambio.
La ruta lleva el nombre del rÃo Cares que os acompañará en vuestro camino, en pleno corazón de los Picos de Europa. Fue creada hace un siglo con el fin de unir Poncebos, en Asturias, y CaÃn en Castilla y León. Para situarnos, Poncebos apenas se halla a unos seis kilómetros de Arenas de Cabrales y a 36 de Cangas de OnÃs, por lo que podéis hacer noche en estas dos poblaciones y luego tomar un coche hasta Poncebos.
No preocuparos porque hay bastante información al respecto de esta ruta en cualquiera de los lugares que os hemos mencionado, ya que son muchÃsimos los senderistas los que se atreven a hacerla. La pendiente de la que os hablábamos al salir de Poncebos se llama los Collaos, que os llevará a diferentes aldeas. Una vez pasada esta pendiente toda la ruta es plana.
La ruta no tiene ningún peligro, a pesar de que pasaremos por muchos desfiladeros y gargantas. Los caminos son bastante anchos, por lo que si padecéis de vértigo no acercaros a la pendiente y no habrá problema. El rÃo Cares lo atravesamos dos veces a través de los puentes de Rebecos y el de BolÃn
Al término de la ruta llegaréis a CaÃn. La parte final de la ruta es muy hermosa, ya que veréis una gran profusión de cascadas y cuevas. El sonido del agua es constante, lo que hace la ruta más refrescante. Una buena época para hacer esta ruta es entre los meses de octubre y mayo, aunque hay que tener cuidado con los dÃas de mal tiempo.
La verdad que si os levantáis temprano se puede hacer perfectamente incluso en verano, antes de que el calor apriete un poco más. Asà os aseguráis que haya buen tiempo, porque el paisaje de la zona merece muchÃsimo la pena. Por tanto, no olvidaros de llevar calzado adecuado y una cámara de fotos, asà como gorra, abundante agua, ya que aunque veamos el rÃo no nos podemos refrescar en él, y crema de protección solar.
Foto VÃa Kike & Laura
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