Me he perdido ya varias veces por Asturias. Pero no perderme en plan no poder encontrar algo, sino todo lo contrario. Una escapada como Dios y la naturaleza mandan. Más que las grandes ciudades, que las hay y muy hermosas, de Asturias tengo el maravilloso recuerdo de sus pueblos y sus aldeas. Sólo necesito un valle bien verde, el sabor de unas montañas eternamente nevadas y algunos caseríos.
Y de estos ingredientes, Asturias hace platos maravillosos. Uno de ellos fue mi última gran perla, mi última escapada. Se trata de Miyares, una pequeña parroquia del pueblo de Piloña, apenas a 20 kilómetros al oeste de Cangas de Onís. Quise contar cuántos colores pude ver en Miyares, pero me resultó imposible.
Cuando apenas llevas unos minutos aquí te das cuenta que dejas atrás muchas cosas. Incluso la mayoría de las veces el móvil se me disparaba a bajo cero en cobertura. ¿Importaba?. En absoluto, veníamos buscando paz y tranquilidad, y Miyares te la da a modo de recompensa.
A nuestro alrededor se extendía el valle del río Borines, uno de esos ríos que incluso en pleno mes de agosto se oye gritar de frío. Miyares es pequeñito, recoleto, sencillo. Casas de piedra y tejas rojas en una incomparable paleta de colores. Horizonte de montañas nevadas, valles verdes, árboles estremecidos al son del tambor que marca la niebla cada mañana.
Miyares tiene su iglesia, la de Santa María de la O, y una torre medieval, la del Omedal. Resulta curioso ver algunas de sus casas, de estilo indiano, y sus hórreos, y sus paneras, y la sonrisa y amabilidad de sus gentes. En Miyares no hace falta hablar con nadie del exterior por teléfono, ni que tampoco te llamen.
Es una zona estupenda para los amantes del turismo rural y el senderismo. Desde el centro de Miyares, precisamente, parte una ruta de unas tres horas de duración hasta el Pico de Ordiyón muy interesante de hacer. Se sube hasta la cabaña de Peruyal, desde la que se obtiene una panorámica maravillosa, de la que apenas se tienen palabras para describir cuando se descubre.
Ya desde el Pico Ordiyón descubres todo el valle de Piloña, los Picos de Europa y hasta el Monte Naranco allá al fondo. ¿Alguien tiene la intención de que lo encuentren en Miyares?. Perderse aquí es la mejor forma de encontrarse.
Foto Vía Todo Pueblos